miércoles, 6 de abril de 2011

En un instante


Creo que me esta mirando, ¿o le estoy mirando yo?

Está sentado tres asientos por delante de mi, ahora entiendo el porque de sitios en contra de la dirección del tren, no le  he visto al subir por lo que debe haberse sentado más tarde que yo, no me suena su cara, Madrid es una ciudad demasiado grande para que te suene la cara de la gente, pero aun así parece como si le conociese de toda la vida.

Deja de mirarle, o ¿me está mirando él a mi?

Debería concentrarme en el ordenador, el viaje es demasiado corto y aun tengo que hacer muchas cosas antes de llegar.

Creo que se mueve, ¿dónde esta la cafetería de este tren?, tiene que acercarse o alejarse, mierda, creo que se acerca, ¿por qué este ordenador no tiene la pantalla reflectante? no se como tengo el pelo ni el maquillaje, ni la camisa… no  importa ya está aquí.

Afortunadamente la cafetería le ha hecho acercarse, me ha mirado, y yo le he mirado, nuestras miradas se han rozado en una décima de segundo y a mí me ha parecido un siglo, es como si se hubiese detenido el tiempo, esto no es bueno, o quizás si.

¿Qué hago?, ¿Voy a la cafetería o no? Y si voy, ¿le hablo o no?…debo concentrarme en el ordenador.

Creo que se acerca, el perfume que lleva es demasiado intenso y ya lo he procesado en mi subconsciente, ahora siempre me recordará a él.

Me ha tocado… ¿o le he tocado yo? Tengo los pelos de punta por lo que intuyo que nos hemos acariciado…ha sido casi imperceptible, pero mi cuerpo entero ha reaccionado, definitivamente esto no puede ser bueno.

Está sentado y sigue  mirándome, creo que me he puesto colorada, bendito maquillaje. Le miro, disimuladamente, pero con decisión, creo que el también se ha puesto rojo.

¿Cómo?, no es posible, ¿el altavoz ha dicho que ya hemos llegado?, pero… ¿si no hemos hablado?

Salgo corriendo del tren miro a izquierda y a derecha pero ya no está, ni sus ojos, ni su perfume, ni su esencia la estación es grande pero no tiene mucha gente, no puede haberse ido muy lejos, no le veo, no le huelo, no le encuentro.

Echo a andar, Valencia siempre es una buena ciudad para perderse… quizás en el próximo viaje, en el próximo tren, o en el próximo AVE podamos volver a encontrarnos.

1 comentario:

  1. Texto enviado a mi primer concurso de relatos breves, no gané, pero eso no significa que no podamos disfrutarlo

    ResponderEliminar