viernes, 1 de julio de 2011

Encuentros

Y me levanto del sofa, el sol ha caído y ya no hace tanto calor y la tele nunca me pondrá el culo duro.

Meto los patines en la bolsa de deportes y me dirijo a Diagonal, es un lujo poder patinar por esa gran avenida, si vas dirección hacia el mar es de bajada y parece como si flotases, sin darme cuenta llego hasta paseo de gracia y es curioso, porque la calle que suelo andar mirando escaparates, ahora es mi alfombra voladora y los edificios que no puedo ver cuando contemplo mi reflejo junto a los maniquíes, ahora son mis nuevos aliados.

Nunca había pasado del monolito de paseo de gracia pero hoy tenia fuerzas y sigo volando por la Avenida Diagonal cuando de repente aparece ante mi la Sagrada Familia y el pelo se me pone de punta, porque allí está majestuosa e inacabada ante mi diciendo, lo lograste, llegaste hasta aquí y esta es tu recompensa, pero ahora debes volver.

Y subir no es tan divertido como bajar, pero llego a casa... y no hay mejor forma de acabar el día que con una ducha reconstituyente y un post en mi olvidado blog